Sí, eso también es violencia contra las mujeres.
El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer se celebra anualmente el 25 de noviembre para denunciar la violencia que se ejerce sobre las mujeres en todo el mundo y reclamar políticas en todos los países para su erradicación.
Hay muchos tipos de violencia contra la mujer: física, verbal, psicológica, obstétrica… Sin embargo, nunca se habla de la violencia verbal y el acoso que sufrimos mujeres por parte de otras mujeres por el hecho de haber recurrido a una técnica de reproducción humana asistida para poder ser madres: la gestación subrogada.
Es violencia contra la mujer que una mujer cosifique a otra llamándola vientre, horno, vasija, útero… Las mujeres que donan su capacidad de gestar no son un vientre, un horno, una vasija ni un útero; son mujeres enteras que se merecen un respeto. Las que usan esos términos para referirse a esas mujeres ni se dignan hablar con ninguna de ellas para saber por qué decidieron ser gestantes para otras personas, pero sí se atreven a reducirlas a un vientre. Eso también es violencia.
Es
violencia contra la mujer que una mujer impida que otra mujer hable de su
experiencia como gestante en charlas, porque ve peligrar todas las subvenciones
que le puedan dar por querer seguir imponiendo su moral en sus charlas.
Imponer, hacer callar porque mi libertad es tuya: eso también es violencia.
Es violencia contra la mujer que una mujer ejerza violencia verbal al usar términos como compradora, explotadora, traficante, criminal para referirse a otra como madre; en este caso, por gestación subrogada. Eso también es violencia.
Sí,
señoras y señores, también hay mujeres que ejercen violencia contra mujeres pero
no lo admiten. Todo lo mencionado anteriormente ha ocurrido de verdad. Lo peor
de todas estas situaciones es que son consentidas y alentadas por partidos
políticos que dicen ser la izquierda, esa izquierda que celebra este día pero
a la vez apoya que se realicen actos en ayuntamientos donde se usan los
términos mencionados antes, o hace
llamamientos para que mujeres se disfracen y esperen a familias que van a
celebrar un encuentro anual a las puertas del lugar donde va a realizarse para
verter todo su odio sobre ellas.
Mi
condena a quien ejerza violencia machista y mi condena para todas esas mujeres
que ejercen conscientemente violencia contra las que somos infértiles y hemos
encontrado un camino para ser madres que ellas no aceptan y que incluso llegan
a tachar de delito.
Las mujeres que sufrimos este acoso seguiremos dando visibilidad al odio que recibimos de vosotras y protegiendo a nuestras familias, incluidas las gestantes de nuestros hijos, de vuestros ataques.
Vanesa de León
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