El cuento de la vergüenza feminista: incitar a niñas a acosar a otros menores
El cuento de la vergüenza feminista: incitar a niñas a acosar a otros menores
Érase una vez unas pocas mujeres feministas vestidas de rojo que se reunieron el 6 de noviembre y culminaron su encuentro con esta foto delante de un hotel de Bilbao.
Todos los cuentos tienen un principio, y este empieza con el esperado encuentro anual de familias diversas después de una larga y dura pandemia. El encuentro llegó a oídos de las mujeres feministas vestidas de rojo, que pensaron que el día 6 de noviembre se iba a celebrar en Bilbao un congreso sobre gestación subrogada, sin percatarse de que en realidad era una charla y una quedada de familias de tres asociaciones distintas.
Este malentendido hizo pensar, desde su superioridad moral, a las mujeres feministas vestidas de rojo que su deber era reunirse también el día 6 a las puertas del hotel donde se produciría el encuentro, para lanzar su discurso de odio hacia aquellas familias con niños que osaran entrar en el hotel.
Llegado el día, las mujeres feministas vestidas de rojo no dudaron en ataviarse con vestimentas de una conocida serie de ficción (algunas hasta improvisaron el modelo). Sin embargo, lo más sorprendente no era eso, sino que algunas vistieron así a menores de edad para que también aprendieran a escupir odio hacía otros niños por haber nacido de manera diferente.
La casualidad hizo, que debido a más inscripciones de las que se contaban en un principio de las familias, se tuvo que encontrar un espacio más amplio para volver a reencontrarse; dando lugar a que tan vil ataque de las mujeres feministas vestidas de rojo; ataque vergonzoso, y más cuando se utiliza a menores para que asusten y denigren a otros niños con sus gritos y mensajes de odio.
No sé si ese encuentro deseado por las mujeres feministas vestidas de rojo se materializará alguna vez. Lo que está claro es que las familias diversas, en vez de verter el mismo odio sobre esas menores de la foto, las acogerán, ayudarán y escucharán si el día de mañana necesitan hablar de su infertilidad, si la tuvieran. Esperemos que en esa ocasión sus madres no se pusieran las vestimentas de una serie de ficción para acusarlas si necesitan ayuda en el futuro de la ciencia y terceros, si se decantasen por la gestación subrogada.
A las familias diversas y a las mujeres feministas vestidas de rojo las separa su relación con la empatía y el respeto.
Las familias formadas gracias a la gestación subrogada se sienten tremendamente orgullosas de dar a sus hijos valores en la vida que hacen que el mundo sea más amable, más humano y menos raro, como dice la canción. En el caso de las mujeres feministas vestidas de rojo, la educación y los valores parecen diferentes a tenor de la fotografía, en la que destacan esas niñas convertidas por sus referentes adultos en juez y verdugo de otros menores de edad.
El final de este cuento viene de la mano de una reflexión de Mariano Beltrán, investigador, psicólogo y gran persona que dio la charla el 6 de noviembre en Bilbao y que acompañó a las familias ese día tan especial para todos los que acudieron:
“ Todo el mundo tiene una opinión sobre las cosas. Y es algo legítimo. El problema es cuando ponemos en el mismo nivel las opiniones y conjeturas frente a los datos y la evidencia. Y esa ceremonia de la confusión, el negacionismo y la ignorancia es la que tenemos hoy en el debate sobre gestación subrogada en España. ”
Vanesa de León.
Gracias.... Muchas gracias. Muy bien expresado
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